La receta tuvo su anécdota porque como no teníamos una fuente adecuada en la cocina, yo traje una de casa. Al ir a meterla al horno nos dimos cuenta que no entraba así que me la tuve que llevar a casa y el horneado de la receta lo hice allí.
Como siempre lo bien repartido bien sabe. Cada pequeño cocinero se llevo un cacho. Como sobraba algún cacho también hemos repartido entre algún profe, auxiliares, gente de prácticas....
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